En Banafrut  creemos que cuando los métodos naturales no funcionan, a veces, el único modo de controlar exitosamente las pestes es mediante el uso de agroquímicos.

Es el caso de la Sigatoka, un hongo que ataca las plantaciones, y que hasta ahora solamente ha logrado ser controlado en Urabá, de manera cuidadosa, mediante la aspersión aérea.

De allí surge nuestra necesidad de fundar la empresa de fumigación Caaisa en 2012 en asocio con otra compañía del sector. Esto nos ha permitido minimizar el número de aspersiones, controlando al mismo tiempo, el uso de los más bajos agroquímicos en toxicidad, certificados por la EPA, produciendo bananos saludables, manejando apropiadamente el ecosistema y mejorando el bienestar de nuestros trabajadores y empleados.